La importancia de la evaluación térmica y económica de un edificio a largo plazo

Como oficina hemos tenido la oportunidad de evaluar el comportamiento térmico y de iluminación natural de más de una docena de proyectos en la zona central y sur de Chile.

Lo interesante es que haciendo recomendaciones factibles económica y técnicamente hemos logrado ahorros de entre 10% y 30%, con esto en general estamos llegando a que si nuestros clientes tomaran las iniciativas que les hemos recomendado, podrían recuperar su inversión entre 10 a 15 años de operación del edificio.

Ustedes se preguntarán y porque muestran esto con tanto orgullo, cuando aparentemente son largos períodos de retorno, sin embargo si analizamos esto en el contexto de la vida útil de una buena construcción o edificio podría ser simplemente un cuarto de su vida o menos.

Esto marca lo importante de un cambio de mentalidad hacia la “sustentabilidad económica de las futuras inversiones” y es simplemente que no podemos seguir pensando más en forma cortoplacista, la única forma de sostener al mundo que hemos creado es planificando al largo plazo y pensando en el bien común de las futuras generaciones, aunque eso signifique que duela el bolsillo de la nuestra, incluso si sumamos que estamos pagando por la irresponsable forma de guiar al mundo de las antiguas generaciones.

Junto con lo anterior, se suman dos temas muy importantes, el primero corresponde a la importancia de reducir las demandas de energía que podrían llegar a significar un importante ahorro económico para el país, traduciéndose en una mantención sostenida de las fuentes energéticas.

Y por otro lado no menor es la reducción de emisiones de carbono que finalmente es la consecuencia global de todo este problema, y este problema si que es a muy largo plazo y lamentablemente no tenemos posibilidad de revertirlo.

En conclusión, medir los beneficios ambientales en un corto periodo de retorno es no querer ver en forma optimizadora la sustentabilidad económica mundial.